miércoles, 8 de octubre de 2014

Lo que entiendo por historia

¿Qué es la historia?

Personalmente entiendo a la historia con dos definiciones, la primera, descrita por Erich Kahler, es aquella que la define como el evento histórico, su contexto y lo que desencadena, no el estudio del mismo. La otra manera de describirla es casi contraria, Robin G. Collingwood nos habla de ella y es también la definición por la que me inclino más, donde explica que la Historia es efectivamente un estudio. Más que eso, es una ciencia social pues busca plantear preguntas sobre el objeto que le concierne. La ciencia no se refiere sólo a coleccionar y clasificar datos, tal como dice Khaler que no se trata de “reconstruir” la historia sino que tiene el propósito de determinar una incógnita para darle explicación.

A partir de este planteamiento en el que definimos a la Historia como un tipo de ciencia específica, también se derivan otras perspectivas que dependen de la prioridad de su objeto de estudio y de los métodos por los cuales se llega al conocimiento histórico. Luis Villoro Toranzo afirma que son dos funcionalidades las que pueden definirla y me parecen igualmente acertadas: como una forma de comprender al pasado desde un punto de vista actual, o un intento por explicar el presente a partir de sus antecedentes.

¿Cuál es su objeto de estudio?

Se tiene la idea errónea de pensar que la Historia estudia al pasado, pero esto nace como una mal interpretación del concepto ya que el pasado, por principio, no existe, tal como explica Enrique Moradiellos García, es un espacio y un tiempo que sencillamente no acontece más y por lo tanto no tiene lugar en nuestra realidad. Lo que la historia estudia es mucho más concreto que el ambiguo término de “pasado”: se trata específicamente de las acciones pretéritas. En el caso de la historia del hombre se concentraría en los acontecimientos humanos de mayor trascendencia, Khaler escribe que no todo evento es historia sino sólo aquel que tiene un significado, es entonces trabajo del historiador el otorgárselo o no. Al ubicar un dato histórico en un contexto mayor –por lo tanto encontrarle conexiones- adquiere una función, se vuelve algo útil y es en ese momento que obtiene significado.

Características de su método de investigación

Para un historiador el uso de fuentes es un requerimiento básico, el estudio que realiza no puede estar completo sin el apoyo de la información externa y la crítica hacia la procedencia de los datos es igualmente importante. La especificidad de la historiografía viene de varios factores, como que no es posible crear nuevas fuentes si se toma en cuenta que el objeto de estudio ya no acontece y por lo tanto toda verdad obtenida del mismo no es una verdad absoluta, sino, como la denomina Moradiellos, una “verdad histórica”, completamente alejada de las hipótesis comprobables en las ciencias exactas. De igual forma, Collingwood nos hace notar que el hecho de conocer los efectos de un evento histórico es por sí mismo una singularidad que ningún otro tipo de estudio posee, y puede fácilmente influenciar la manera en la que analizamos los datos.

Otra distinción es la completa dependencia hacia las fuentes, se vuelve una dificultad primordial si se investiga a la historia que no dejó registro suficiente o bien, éste resulta demasiado ambiguo. 

Situaciones de esa índole se convierten en delimitantes para la tarea del historiador, ya que a la falta de fuentes sólo se puede continuar con la esperanza de hallar nuevas, nunca crearlas, o hacer uso del sentido lógico y la mera suposición.

Algo que a mí en lo personal me parece una distinción muy singular de la historia es cierta característica que comparte con el resto de las ciencias sociales, me refiero a la subjetividad de su estudio.

En cierta forma, toda historia es contemporánea en la medida que el historiador se apoya sobre sus conocimientos del mundo contemporáneo para interpretar el material que analiza. Vuelvo entonces a retomar la visión de Moradiellos para afirmar que, al narrar un relato histórico, no se trata solamente de describir hechos pasados, es necesario construirlo a partir de las fuentes y utilizando un método en el que, para bien o para mal, no se puede eliminar a la mentalidad de uno.

De este punto surge la imposibilidad del investigador para desligarse completamente de un evento histórico e interpretarlo con total imparcialidad. Al volver a vivir su objeto de estudio a través de las fuentes debe hacerlo con la mente del hombre contemporáneo, infiriendo y analizando con sus conocimientos, valores, ideologías y experiencias propias. A pesar de esto el historiador ha de analizar con ojos críticos y siempre fundamentar su conocimiento e interpretación con la ayuda de las fuentes comprobables.

Nuevamente reafirmo dicho aspecto como una parte primordial para el método de investigación histórica, es simple y sencillamente imposible trabajar sin fuentes.

Función social

Primeramente es necesario explicar que la historia tiene un carácter comunitario, no concierne a un solo individuo sino a un grupo de personas relacionadas entre ellas y con su entorno, por lo tanto, y nuevamente partiendo de las ideas de Khaler y Villoro, explico que a la historia le concierne sólo aquello que es significativo en un total mayor que el evento en sí. Y ciertamente la función que posee para con las personas es proporcionalmente relevante.

Uno de los múltiples usos de conocimiento histórico es el que da constancia de nuestro propio origen, tal vez no en el más personal de los sentidos –como en el caso de una biografía- pero igualmente proporciona una conciencia de lo que nos forma como individuos.

La historia es un medio para conocer nuestra realidad contemporánea pues sin un pasado con el que relacionarla no podríamos comprender el presente; al encontrar el principio de algo también encontramos el fundamento que da razón de lo que es ahora. De lo que somos ahora.

Ciertas afirmaciones, tanto de Collingwood como de Moradiellos respecto a este punto, me parecen apropiadas: ambos autores explican que únicamente a través del saber de lo que se ha hecho puede uno sentar las bases de lo que se puede hacer. Desde mi punto de vista las personas no pueden bajo ningún concepto conocer algo realmente a menos que entienda sus orígenes. De cierta manera las acciones del hombre en el pasado y pueden determinan a las actuales; lo que fuimos es lo que somos.
Por otra parte resulta pertinente decir que la Historia no tiene una función única para el ser humano. Es precisamente por su cualidad de querer explicar el presente que sabemos que existe una motivación, una necesidad actual que sólo puede ser contestada por medio de la investigación histórica. Se busca una practicidad en el conocimiento obtenido.

Además, la historia es portadora no sólo del origen del hombre sino también se su comunidad y por consiguiente tiene la cualidad de otorgar una identidad. De crear, al mismo tiempo, lazos entre el individuo y su comunidad. Tanto el mito en la historia antigua como la historia nacional en la más cercana han servido a este propósito. Ayudaron a sustentar, por ejemplo, la formación de instituciones, ya que proporcionan una base que explica los principios que forman a la colectividad. La practicidad de la historia se apoya sobre la necesidad social y cultural que tiene el hombre de poseer una conciencia sobre su pasado en conjunto, precisamente Enrique Florescano lo denomina “memoria colectiva”. El conocer este aspecto es la mejor manera para tomar conciencia de la identidad de una comunidad, como resultado, podremos comprender los vínculos que la forman y tomar una actitud frente a ellos y frente a nuestra realidad.

Como Guillermo Bonfil nos hace notar, si no se tiene un pasado colectivo se pierde la autonomía de la comunidad y junto con ella el derecho de reclamar a un futuro propio.

La identidad étnica siempre se fundamenta con la conciencia histórica, por su parte la historia también se usa como guía para las acciones posteriores.

Existe también otra función de la historia que esta explícitamente ligada a lo ya mencionado sobre dotar de identidad a una comunidad, esta es la que nos explica Joan Pages, sobre la formación cívica del individuo.

Entre las funciones socializadoras de su enseñanza, una de las más comunes es la finalidad nacionalista, como en el caso de la implementación de la materia de historia nacional en las escuelas para inculcar valores patrióticos. El saber histórico debe fomentar en el estudiante el proceso por el cual se vuelva un miembro activo de la sociedad y que esté comprometido en mejorarla. Sólo así se pueden formar los lazos requeridos para conectar con el entorno de uno y por la tanto con la comunidad.


Sin embargo, creo que lo más destacable sobre la funcionalidad de la Historia es la necesidad que tiene de responder a cuestiones presentes para entender también el futuro que tenemos por delante, la historia existe para mucho más que sólo estudiar los actos pasados, ésta justifica nuestra realidad y nos sirve de base para decidir de qué manera proceder como sociedad.



Referencias de los autores
Kahler, Erich (¿Qué es la historia? México: Fondo de Cultura Económica, 1970, pp. 13-23)
Witold Kula (Reflexiones sobre la historia. México: Ediciones de Cultura Popular, 1985, pp. 35-44)
Robin G. Collingwood (La idea de la historia. México: Fondo de Cultura Económica, 1982, páginas 11-22)
Enrique Moradiellos (El oficio del historiador. España: Siglo XXI, 1994, páginas 1-20)
Luis Villoro (“El sentido de la Historia”, en Moreno Toscano, Alejandra et. al. ¿Historia para qué? México: Siglo XXI, 1993, páginas 33-52)

Enrique Florescano (Para qué estudiar y enseñar la Historia. México: Instituto de Estudios Educativos y Sindicales de América, 2000, páginas 25-40)

Guillermo Bonfil Batalla (“Historias que no son todavía historias”, en Moreno Toscano, Alejandra et. al. ¿Historia para qué? México: Siglo XXI, 1993, páginas 227-245)

Joan Pages ("La educación para la ciudadanía y la enseñanza de la historia: cuando el futuro es la finalidad de la enseñanza del pasado". Universidad Autónoma de Barcelona). 

11 comentarios:

  1. Muy buen texto de la autora, es importante como ella misma dice el uso de fuentes, ya que sin ellas es imposible trabajar. Algo que me dejo muy impresionado es el dominio aparente que tiene sobre el tema, rescata a los diversos autores que cita en el texto y da su opinión sobre lo que dicen ellos, sin tener necesariamente que estar de acuerdo con lo que plantean, lo cual me lleva a pensar que su texto es fruto de un análisis reflexivo y estudiado acerca de que es la historia. En cuanto al uso de fuentes, no solamente se queda en la teoría, al afirmar que es importante el usarlas, sino que lo lleva a la práctica.


    En resumen, repito, muy buen texto

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  2. Compañera, excelente trabajo, como siempre. Las definiciones me parecen muy bien desarrolladas, la información muy completa.

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  3. Excelente trabajo, muy completo y cubre cada uno de los aspectos. Me parece importante el hecho de que señalaste la "verdad histórica".
    Excelente análisis.

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  4. Muy buen trabajo, abarcaste todos los puntos, muy completo tu análisis suerte.

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  5. te esmeraste en cumplir con todos los puntos del trabajo muy bien :D

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  6. Un trabajo muy bien desarrollado, abarcaste cada uno de los puntos sin dificultad, me encuentro en total de acuerdo en la mayoría de ellos, excelente.

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