domingo, 28 de febrero de 2016

Simposio de Historia y Antropología de Sonora 2016

La ponencia que abrió  el martes 23 de febrero de 2016, a las cuatro de la tarde, fue presentada por Mariko NIhin, quien venía desde la universidad de Tokio. En ella se habló de la independencia de Texas, especialmente se concentró en la línea de acontecimientos, las guerras, victorias de los texanos y los principales personajes, como Gutiérrez de Lara, así como las ideas que estos tenían respecto a sus ideales. Por no haber leído bien el título de la ponencia, “El movimiento de Independencia nacional mexicana en la frontera: el caso de Texas (1810-1813)”, no fue sino hasta que la expositora comenzó a hablar que me di cuenta de que no se trataba, como creía, sobre la independencia texana de México, sino de este territorio perteneciente a la Nueva España de la Corona Española. Me llamó la atención especialmente que en el proceso insurgente se hablaba ya de la perdida de Texas a favor de Estados Unidos, pero con la independencia de la Nación mexicana se mantuvo siendo parte de ésta. Consideraría que lo que se buscó con la ponencia fue distinguir las particularidades del caso texano en la independencia de México y que su enfoque fue más bien en torno a la serie de procesos legales y militares.

El siguiente ponente, el Dr. Arturo Lomas Maldonaldo, venía de la Universidad Autónoma Metropolitana. El título de la exposición era “La ficticia independencia de América de España y la dominación norteamericana”. Su tema era respecto a la manera en que EU controla y se beneficia enormemente de nuestro país, así como de otras naciones al sur de América. Se habló de la existencia de las logias masónicas y su papel en la independencia de las colonias latinoamericanas de España, por ejemplo con personajes como José Martí u O'Higgins. Estas personas acostumbraban apoyarse en países más poderosos, como EU, para sustentar las causas independentistas, que se caracterizan por no ser populares. Es con ello que se empieza a crear una estructura en la que países extranjeros mantienen su dominación en Latinoamérica. Nosotros debemos saber que la lucha por la independencia fue de parte de grupos ajenos al común, el autor asegura que en estas condiciones no podemos saber de qué independencia estamos hablando. En Sentimientos de la Nación ya se hace mención de una patria mexicana. La lucha por la independencia en México, de acuerdo a lo postulado por Lomas, es ficticia, y no llega sino hasta que las logias se muestran interesadas  en independizar de España. Pero sus planes eran extranjerizantes y autoritarios. Especialmente el ponente trató su perspectiva al decir que la independencia fue algo ficticio en el sentido en el que, fijándonos en los intereses que se vieron beneficiados con la consumación del movimiento, no es realmente lo que se aparenta en un principio. En gran medida se trató de un asunto extranjero. En este punto considero que ciertamente la Independencia no fue el proceso que nos pintan en la historia oficial de la educación básica, hubo demasiados intereses de por medio como para poder dotarle de esa imagen heroica y en busca de justicia que nos gustaría. Lomas también nos explicó que al trabajar su tema respecto a la injerencia extranjera en la Revolución mexicana, pudo descubrir que era un asunto tan expansible como para hablar a profundidad de esta injerencia en toda la historia de México.

A continuación, en la mesa siguiente iniciada a las cinco de la tarde, el maestro Aarón Grageda inició una ponencia en colaboración con Aracely Rivera Cohen de la Universidad de Sonora, el título era “Adaptación humana en contextos domésticos. Mujeres indígenas y estraegia de subsistencia alimentaria en el Valle del Yaqui”. Se habló del concepto de adaptación en la comunidad tradicional, especialmente por parte de las mujeres como sujetos sociales en el ámbito de la casa, innovando sus formas para sobrevivir y a la vez alterando la estructura tradicional por su simbolismo. Es gracias a ello que garantizan su mantenimiento con las capacidades adaptativas que tienen. Entorno a la investigación de estas capacidades en los miembros de las tribus y específicamente en las mujeres, se desarrolla el proyecto de los ponentes. Las estrategias de adaptación son respecto a la seguridad alimentaria y el uso del agua en la comunidad Yaqui, ejemplo de esto son la renta de tierras, vigilancia del consumo del agua, introducción de otros alimentos (como los germinados), etc. La pregunta de investigación, nos dice el profe Aarón, radica en si los cambios son positivos y por lo tanto si el cambiar es para mejora de la comunidad. Por ejemplo la recolección de agua se hace habilitando pozos para juntar agua de lluvia, pero normalmente se contamina y esto provoca problemas de salud en los partos. La intriga final es, en el ámbito de lo simbólico y cultural, ¿dónde quedan esas transformaciones? Consideraría entonces que el enfoque de la ponencia va también de acuerdo al aspecto cultural de las personas de estudio.


El día jueves me llamó la atención la ponencia titulada “"Las chineras", la repercusión del odio racial. De los extranjeros "indeseables" hacia la mujer mexicana, un análisis desde el discurso del caso chihuahuense”, presentada por Vladimir Armendáriz de la ENAH. En ella se tocaban muchos temas en torno a la discriminación racial en México contra personas supuestamente inferiores, en este caso los chinos. La ponencia hace énfasis en las mujeres debido a que plantea que la fobia hacia los chinos radicaba también en la posibilidad de mestizaje entre chinos y mexicanos, que era algo rechazado por muchos pues se consideraba a los asiáticos como anormales y degenerados. Existía a los ojos de algunos nacionales el peligro de que se casaran los asiáticos con mexicanas, por lo que había una fuerte preocupación de que ellas mantuvieran pura su raza, según lo que se pensaba. En la construcción nacional la mujer desempeñaba las labores típicas domésticas, y su importancia residía  especialmente en tener los bebes que serían futuros mexicanos de bien, podemos decir que básicamente la mujer no tenía control de sí misma, sino que su cuerpo era otro instrumento para el bien nacional. Es por estos motivos que diría que el enfoque de la ponencia era más bien de historia social.

miércoles, 17 de febrero de 2016

Archivos históricos en Hermosillo

El día viernes 12 de febrero del 2016, los alumnos de la licenciatura en Historia visitamos algunos de los archivos de documentos históricos en la capital de Sonora. Partimos a las nueve de la mañana para ver primero el Archivo municipal. En éste se encontraban documentos legales y en torno a instituciones oficiales que conciernen específicamente a la ciudad. Posteriormente visitamos el Archivo General del Estado de Sonora, que guardaba también este tipo de documentos pero en lo referente a tratados y otras relaciones que abarcan a todo el Estado, es decir, los documentos que conciernen a la gobernación estatal. Finalmente visitamos el Archivo Histórico de la Universidad de Sonora, que guarda los documentos en referente a esta institución. El recorrido concluyó alrededor de la una de la tarde.

Primeramente he de decir que lo que más pude notar a primera vista en los diferentes archivos es la manera en la que se guardan los documentos. El mayor contraste que vi fue entre el Archivo Municipal y el General del Estado. El primero se nos explicó que tiene sólo unos quinientos metros cuadrados y está francamente saturado,  especialmente de documentos posteriores a 1950. Cuando se nos permitió pasar a la parte trasera del edificio, que es donde guardaban todas las cajas, nos dimos cuenta inmediatamente de las malas condiciones y el peligro en el que estaban los archivos. Había largas y altas hileras ciertamente organizadas, pero demasiado descubiertas como para no pensar en que pudiera pasarles algo. Las cajas de los archivos sí estaban selladas, pero sólo con cinta, y no había ningún tipo de sistema que las resguardara de la humedad o de un posible incendio. Incluso observamos que encima de algunas de estas cajas estaban libros de archivos abiertos, que se veían en un estado deplorable a causa precisamente de la humedad, como si se hubieran mojado por estar mal ubicados.  

Por otra parte, cuando entramos al Archivo General del Estado se nos pasó primero a una salita, con buenas instalaciones y un ambiente cómodo, había en ella algunas mesitas individuales con lámparas y un espacio para que los interesados puedan tomar algún documento prestado y revisarlo ahí con mayor facilidad, de hecho cuando entramos había dos personas sentadas trabajando con grandes libros. Esto es algo que ni remotamente pudo observarse en el primer archivo, donde apenas había un espacio entre hilera e hilera, mucho menos tenía alguna sala para dedicarse a la revisión de los documentos. Luego de que pudiéramos ver el lugar donde trabajaban los investigadores en el General, pasamos a la parte trasera del sitio, que como en el Municipal era donde guardaban todos los archivos.

En lo personal me pareció admirable, primero que nada había un ancho espacio entre donde iniciaban los archivos y donde estaba la puerta de entrada, luego del espacio había un enorme vidrio que formaba una especie de caja de cristal, a través de la cual podían verse hileras aún más altas y aparentemente de un material más resistentes que las otras que vimos. En aquel sitio sí contaban con un sistema efectivo que protegía a los archivos del deterioro, además de las ya mencionadas facilidades para que historiadores, o cualquier otra persona con propósitos de investigación, pueda trabajar con los documentos que se guardan.


Tras el recorrido pude concluir que el trabajo que se le presenta a los historiadores cuando visitan un archivo para trabajar, no siempre va a tener condiciones favorables, muchas veces el estado de los documentos es poco idóneo o el lugar en el que los revisan no tiene comodidad alguna, otras veces los problemas pueden ser más dificultosos, como la falta de organización de los archivos o peor aún, la escasez total de ellos ya sea por la especificidad de un tema o por causas externas como el mal manejo y la negligencia. No siempre podemos tener certeza de que al visitar un archivo histórico para elaborar una investigación vayamos a obtener todo lo que buscamos, pero no podemos negar que muchas veces son imprescindibles.