jueves, 27 de noviembre de 2014

El trabajo del historiador

A continuación expongo un texto donde recupero la experiencia de un historiador y expongo mi punto de vista sobre la investigación histórica en México.

La revista Letras Libres, por motivo de la conmemoración del Bicentenario, realizó algunas entrevistas a historiadores destacados en temas  de México. Para este análisis decidí utilizar la entrevista realizada al inglés David A. Brading, quien en su carrera ha escrito varios títulos sobre la historia mexicana y posee un marcado interés por los aspectos religiosos, políticos, las artes y la literatura, tal como ejemplifica al hablar del movimiento barroco y de polémicos temas sobre las tradiciones católicas y el culto a las guerras civiles en México.

A través de la serie de preguntas pude ver a este historiados como una persona entregada a su carrera que, en palabras delentrevistador Christopher Domínguez, “Brading vive la historia como un presente perpetuo en que esos personajes saltan (…) en las galerías del palacio dela memoria”.

Puedo asegurar que en el texto existe una admiración notable por la obra de Brading, que se ha dedicado a analizar temas de lahistoria mexicana y no podemos negar su relación con aspectos contemporáneos del país. Se trata esto de un detalle importante ya que la Historia no busca sólo narrar los hechos pasados sin intención alguna. Su práctica requiere unir estos hechos con el presente para dar respuesta a las problemáticas que surgen en el contexto que vivimos, o viceversa, al tratar de comprender el pasado con las manifestaciones del presente. Sin embargo, me atrevo a sugerir que la tradición mexicana de la historiografía tiene una tendencia hacia la primera afirmación, tomo de ejemplo a las obras de Brading, que se encuentran muy relacionadas con temas, como ya dije, polémicos. Cabe nombrar el título de La Virgen de Guadalupe, por el cual Domínguez  hace mención de la controversia generada tras la publicación, sobre todo debido a que profundiza en la historia de la imagen que México posee sobre este personaje nacionalizado. Igualmente, el autor ha escrito varias obras  que demuestran su interés por los sistemas y modelos que han manejado al país, donde también hace comparaciones del catolicismo latino y el europeo. Esto es significativo por el hecho de que se relaciona directamente con su búsqueda de respuestas sobre la funcionalidad histórica de México. En mi opinión, un historiador no tendría esta inclinación temática si no tratara a la vez de conectar sus hallazgos y análisis con la realidad contemporánea. Considero que las problemáticas que acontecen hoy día a nuestra patria son suficiente motivo para incentivar la investigación histórica de la misma.

David A.Brading nos habla a lo largo de la entrevista sobre sus experiencias en el campo, y también sobre la manera en que nació su interés por la Historia. Como estudiante de la licenciatura debo admitir que uno no puede ignorar las vivencias narradas ya que se tratan de una especie de marco para el trabajo que se espera realizar en el futuro.
Brading nos habla de viajes constantes, eventos que dejaron huella en sus intereses, los necesarios estudios y lecturas que tuvo que hacer para poder escribir sobre un país ajeno, que sin embargo supo adoptar con creces.


El trabajo del historiador no es fijo como podríamos creer, sino que se trata se una constante evolución que exige aplicarse en la tarea que se realiza, estar preparado para los cambios y el increíblemente amplio mundo que representa la investigación histórica. Así como podemos interesarnos en un tópico específico, hemos de requerir variedad de fuentes y experiencias para llegar a construir un trabajo digno, que por obvios motivos no se hace sin esfuerzo.

lunes, 24 de noviembre de 2014

Características del ejercicio de investigación histórica en la actualidad

Reflexión hecha a partir de entrevistas a los historiadores E. Hobsbawm y J. Le Goff.




Eric Hobsbawm afirma que al igual que el hombre pudo sobrevivir al siglo XX, también lo hará al siglo XXI, que se caracteriza por un imparable cambio a  raíz del crecimiento poblacional y la globalización. Nuestra actualidad tiene requerimientos muy exigentes para, por ejemplo, los limitados recursos naturales. A lo largo de la entrevista, Hobsbawm analiza las diversas problemáticas a las que hoy en día se ve enfrentado el mundo moderno, y plantea propuestas para resolverlas. Nombra en primer lugar a la crisis medioambiental, posteriormente al impacto que ha provocado el desarrollo tecnológico y la constante urbanización.

En una realidad tan demandante la sociedad educada ha de crecer a la par, con el fin de conseguir una mayor productividad en todos los aspectos, no sólo en las cuestiones directamente relacionadas con el sustento material, sino también en los ámbitos culturales e intelectuales –donde he de mencionar que cabe la rama historiográfica-. Países desarrollados sirven de ejemplo con sus poblaciones de altos niveles educativos. En una situación como esta es imposible no tener presente al progreso de la globalización, que llega en conjunto con el capitalismo como principal sistema económico y causante de la evidente desigualdad social, tal como afirma Hobsbawam.

Existen muchas otras características para describir al siglo XXI pero una que cabe resaltar es la cuestión política, en la que irremediablemente el gobierno ha perdido gran parte de su poder sobre los ciudadanos, debido a que ahora cada país es dependiente del mercado mundial y por lo tanto la distribución de riquezas de ve influenciada por la misma. El papel de los Estados para frenar las desventajas de la globalización es determinante, pero difícilmente se llevará a cabo un proceso de tal propósito si tomamos en cuenta la ya mencionada dependencia. Para retomar el tema del desequilibrio económico es necesario asegurar que no se puede decir al cien por ciento cuál será su avance en el mundo. El entrevistado asegura que se requiere un poder  intermediario, una autoridad prácticamente universal y centralista que tenga la capacidad de regular las condiciones de inestabilidad en los países. Debo admitir que tal objetivo me parece irreal pero en teoría sí significaría una solución a las inequidades globales.

Después de analizar la entrevista, pude entrar en materia sobre lo que conforma al mundo contemporáneo y tener una visión más clara de aquello que lo conforma, para posteriormente comprender en qué clase de contexto se desarrolla la historiografía actual. Este es un tema del cual el historiador Jacques Le Goff nos habla indirectamente.

Él ha descrito en varias ocasiones las características de la Edad Media, sus etapas, algunas marcadas por las guerras y todas por ideologías y clases sociales, que innegablemente nos recuerdan a la época actual, por lo que no es de extrañar la afirmación de que en ella nace la era moderna. Le Goff nos explica, y con lo cual estoy completamente de acuerdo, que todo hecho es continuo y ligado por igual a precursores y consecuencias. El estudio de la Historia depende de llegar a reconocer esta verdad como propia de la época o proceso que se quiera analizar. He de repetir entonces, que nuestra sociedad, por muy moderna que sea, sigue respaldada por los modelos nacidos en el Medievo, Le Goff nombra diversos ejemplos en su entrevista, y así como podemos verla como una época unida a otra en apariencia tan diferente, también debemos concluir que hoy en día es imposible estudiar un hecho histórico sin relacionarlo con otros, sean anteriores, posteriores o incluso con la realidad de ahora.


La  Era Modera es el resultado de un pasado con múltiples particularidades que estamos obligados a tomar en cuenta para la investigación histórica, e igualmente encontrar un sentido a los eventos que vivimos: la característica de que cada hecho está ligado cronológicamente determina también nuestra comprensión de la época contemporánea, por lo que ejercer como historiador en el presente es buscar la continuidad de aquello que investigamos, y, prácticamente sin falta, encontrarle claridad al hoy en día por medio del descubrir los orígenes de aquello que lo distingue.


lunes, 17 de noviembre de 2014

Visitas a los Archivos Históricos

Como parte de nuestras tareas estudiantiles, los alumnos del grupo de primer semestre de la licenciatura en Historia realizamos visitas a algunos de los acervos documentales de Hermosillo, Sonora.

A continuación relataré el proceso y hablaré un poco sobre los documentos que apreciados.

Archivo de la Casa de la Cultura Jurídica del Estado de Sonora

La primera visita que realizamos fue el día 27 de octubre del 2014. Salimos de la universidad aproximadamente a las cinco de la tarde.

Originalmente eran llamadas Archivos Generales, pero en 1998 pasaron a ser reconocidas como Casas de la Cultura Jurídica de la Suprema Corte de la Nación, por lo que son un archivo federal. Están abiertas al público en general, ponen a disposición de los interesados numerosos servicios de utilidad investigativa. Contienen documentación de procesos legales y jurídicos resguardados en su archivo desde 1950. Éstos son importantes porque muestran la evidencia histórica de la actividad jurisdiccional y el cómo ha ido evolucionando con los años, qué clase de casos se trataron en determinadas épocas, el proceso que llevaron y la manera en la que se resolvían o no, entre otras cosas. Estas Casas de Cultura reciben documentos periódicamente para enriquecer su archivo, después se clasifican y se organizan. Además de los Archivos, la Casa de la Cultura Jurídica cuenta con una biblioteca y realiza diferentes eventos de promoción.

Los alumnos de 1er semestre de la licenciatura estuvimos algunos minutos en la sala frente al módulo de acceso, donde consultamos los folletos informativos del lugar. Cuando pasamos a la primera sala comenzaron por contarnos un poco sobre el objetivo del Archivo, que sirve como respaldo para los expedientes judiciales y otros documentos enfocados a los procesos legales en Sonora. El archivo, tal como nos describieron, está dividido en tres: el Histórico, que incluye los documentos desde 1832 hasta 1950; el de Concentración, o Medio, abarca los archivo del 51 al 2008; y el Reciente, que va del 2009 hasta la fecha.

Posteriormente fuimos guiados a una sala, en la que nos proporcionaron algunos documentos guardados para que pudiéramos verlos en persona. Debido a su calidad frágil también nos otorgaron guantes y cubre bocas a cada estudiante, esto para no dañar las hojas que de igual forma manejamos con cuidado.

Los documentos se encontraban en buen estado, pero eran evidentemente antiguos. La mayoría tenían fecha de 1924 y trataban el proceso jurídico de diversos casos locales que se habían presentado en la época para obtener una resolución. En su mayoría trataban demandas contra la comunidad china o por deslinde de terrenos. La carpeta de documentos que tuve la suerte de observar rezaba en su portada “Acto Reclamado: Desposeimiento de predios”. Las primeras páginas de este tipo de archivos contienen el caso planteado por el quejoso, mientras que en las últimas el juez dicta su sentencia, en mi caso describían el curso de la demanda realizada por un mal entendido en cuanto a la propiedad de tierras de una agrupación de agrónomos y el verdadero dueño.







Archivo General del Estado de Sonora

El edificio en el que está situado el Archivo General del Estado se encuentra dentro de las oficinas del Boletín Oficial. Apenas entrar a la habitación pudimos observar que la pared derecha está tapizada por un enorme e imponente escrito, tal fue nuestra sorpresa cuando la persona encargada, la señora Guillermina Leal, nos explicó que se trataba de una serie fotográfica del famoso documento independentista: Sentimientos de la nación, presentado en Chilpancingo de 1813.

Posteriormente se nos explicó el tipo de contenido que se resguarda en el Archivo y la manera de catalogarlos, que es por medio de fondos; el de Prefecturas abarca de 1828 a 1900 y el Fondo de Notarías contiene los del siglo XIX y algunos del XX. La Oficialía Mayor posee archivos con guía desde 1900 hasta 1930, pues a partir de entonces todos los documentos son recibidos y después organizados. También cuentan con los Boletines Oficiales publicados desde 1956 hasta la fecha, ya que ahí mismo son impresos. Igualmente en el edificio existe una hemeroteca en la que se organizan documentos desde 1856, y, además, hay una fototeca, donde se pueden apreciar imágenes variadas de municipios y edificios antiguos.

Son muchos los tipos de archivos que poseen, éstos suelen ser consultados constantemente tanto por estudiantes como por investigadores, e inclusive interesados extranjeros. Debido a lo atareado que puede ser el trabajo de consulta, tal como nos explica Guillermina Leal, la sala del Archivo está ampliamente equipada; hay varias mesas individuales, cada una tiene su propia lámpara y una conexión para laptops.

Algo que me pareció especialmente destacable respecto al Archivo General del Estado es la forma en que se encuentran protegidos los documentos. Por motivo de que algunos de ellos son incluso anteriores al siglo XVIII, deben ser colocados en una caja especial y posteriormente archivados en unas más grandes, junto con otros documentos. Estas cajas se organizan en unos enormes anaqueles dentro de una habitación resguardada de los elementos ambientales que pudieran dañar el contenido, pues los datos en papel más antiguos datan de 1697. 

Nosotros pudimos apreciar este cuarto sólo a través de unas paredes de cristal, ya que el paso no está permitido a quienes no trabajan ahí. Sin embargo, al notar nuestro interés en el asunto, nos fue explicado que si se llenan los formularios necesarios podemos hacer uso de los documentos. Junto con la Papeleta para Solicitar, también debe hacerse una Carta Compromiso en la que aseguramos que se le dará un trato digno a los mismos. Y eso no es todo ya que, al igual que en la Casa de la Cultura Jurídica, en todo momento deben ser usados guantes y cubre bocas.










Biblioteca Fernando Pesqueira

Salimos de la escuela alrededor de las 5:30, para pasar a la hemeroteca tuvimos que ir por un pasillo estrecho y casi oculto, que culminaba en una puerta abierta. En su interior, había una sala repleta de archivos, increíblemente organizados y de valor casi nostálgico.

Los primeros que pudimos observar asemejaban gruesos tomos enciclopédicos, pero después de preguntar descubrimos que se trataban de encuadernaciones de revistas, que hacía ya tiempo se habían mandado a hacer. Su contenido variaba de temas económicos, legales, sociales, etc. Justo a su lado se encontraban las cajas de revistas, con títulos como la Revista del Colegio de Sonora, Proceso, la Revista Mexicana de Sociología, entre muchas otras; y todas se hallaban acomodadas en cajas abiertas, cada una con sus respectivas fechas y en orden cronológico.

A mi parecer, lo más atrayente de la hemeroteca fueron las enormes encuadernaciones que contenían números de periódicos antiguos. Estas estaban protegidos por unas pastas lo suficientemente alargadas para cubrir las páginas completas. Algunas eran encuadernaciones cocidas mientras que otras sólo estaban tapadas por un papel semejante a la cartulina.

Estas especies de antologías, parecidas a libros, llevaban en sus portadas las fechas de cuándo a cuándo abarcaban los periódicos. No todas estaban organizadas, pero posiblemente era por su constante uso; tomo de ejemplo el hecho de que cuando entramos a la habitación había algunas personas ocupadas con los documentos, incluso un estudiante del séptimo semestre en Historia, quien, ensimismado en una mesa, revisaba algunos periódicos.

Al momento de hojear los documentos pude notar que estaban en buen estado, a pesar de que no había ningún tipo de cuidado especial exigido para tratar con ellos, al menos no más allá del que nos proporcionaba el sentido común.

Por otra parte, el contenido de los periódicos era especialmente interesante; tan sólo tuve que ver algunos que databan de los noventas para hacerme a la idea del enorme cambio que existió en unas pocas décadas, más aún, dentro de una misma localidad. Era francamente sorprendente poder ver anuncios de novedades en aquel entonces y que para nosotros, hoy día, son tan comunes. Admito que incluso los precios en la antigua sección de económicos de El Imparcial eran cosas que me causaron asombro.

Este tipo de visitas, debo decir, son de las que a uno le gustaría poder extender, curiosear los datos del pasado para relacionarlos con el presente es sólo uno de los beneficios obtenidos; el poder observar la continuidad del tiempo por medio de documentos oficiales y a la vez tan en contacto con la sociedad como lo es un periódico, se trata de una acción que no sólo los historiadores deberían vivir. Es precisamente en estos vestigios, en los datos que parecen minúsculos, que podemos entrever un contexto mucho mayor del que aparenta: me refiero claro está al interpretar de las fuentes, la forma en la que una noticia sobre una droga novedosa y polémica nos habla también del tipo de sociedad que se informaba sobre ella a través de un periódico.

Retomo entonces una cita que describe esta maravilla que son los fragmentos informativos:

(…); lo aparentemente insignificante, el detalle sin importancia, traducen lo indecible y sugieren no pocas formas de inteligencia viva y de entendimientos razonados que se mezclan con sueños frustrados y yermos deseos. Las palabras trazan figuras íntimas y sorprenden las mil y una formas de comunicación de cada uno en el mundo. (Farge, 1991).

Fue tanto el interés de nuestra parte, que al salir de ahí decidimos igualmente ir a la biblioteca universitaria, una visita rápida pero provechosa en la que pudimos observar la gran cantidad de libros históricos a los que, seguramente en un futuro cercano, podremos darles uso.












Bibliografía:

 Farge, A. La atracción del archivo. Valencia: Institución Valenciana de Estudios e Investigación, 1991. (pp. 63-87).



miércoles, 12 de noviembre de 2014

Breve biografía de José Revueltas


Nacido en Durango el 20 de noviembre de 1914, José Maximiliano Sánchez Revueltas, mejor conocido como José Revueltas, fue un personaje involucrado en muchos de los movimientos representativos para el México del siglo veinte.

Activista, escritor de ficción, ensayista político, entre otras cosas a las que dedicó su vida, José Revueltas se desenvolvió en tantos ámbitos que su influencia en el medio intelectual y político es innegable.

Sus propios antecedentes nos remontan a una familia de artistas, que en definitiva fueron parte de su formación cultural desde los primeros años. Es también a muy corta edad cuando se enfrenta a una situación que se repetirá constantemente durante su carrera: el encarcelamiento. Revueltas era aún menor de edad cuando fue trasladado al penal de las Islas Marías debido su activismo político como miembro del Partido Comunista Mexicano. Previamente  ya había sido acusado y detenido por formar parte de un mitin en el Zócalo, cuando corría el año de 1929.

Varios fueron los episodios en los que Revueltas vio su libertad sesgada. En la, ahora desaparecida, cárcel de Lecumberri, volvió a ser apresado por participar en el movimiento estudiantil del 68, y no saldría en libertad sino hasta 1971. Es en este periodo que escribe tal vez la más famosa de sus novelas, El Apanado, que tras su publicación en 1969 fue adaptada en el 75 a una película por el director Felipe Cazals. El mismo José Revueltas se encargó de coescribir el guion para el film.

Dichas experiencias en prisión se convirtieron en una poderosa fuente para inspirar algunas de sus obras, ya en 1941 había publicado  Los muros de agua, una novela de crítica al sistema penitenciario donde los personajes son aprisionados en las Islas Marías, evidentemente se trata de una experiencia ficticia pero no podemos desligarla de la vivida por el Autor, donde, al igual que en el resto de sus novelas, impregna un contenido político que no tiene por objeto pasar desapercibido. José Revueltas fue, hasta el último momento de su vida, un hombre polémico pero con un fuerte sentido activista.

Podríamos decir que no era partidario de los sentimientos de atadura hacia organizaciones concretas, y para esto hay varios ejemplos. Revueltas era muy joven cuando dejó la escuela y se inició como autodidacta, y a pesar de haber sido expulsado de la PCM en el 43, funda en el 44 El Independiente, un grupo de tendencias marxistas no gubernamental. Casi paralelamente, en 1948, ingresa al Partido Popular, pero decide dejarlo en el 55 y volver a solicitar su ingreso en el PCM, del cual es nuevamente expulsado tan sólo cinco años más tarde. Aún así, nada de esto detuvo su implacable deseo de formar parte política en el apoyo hacia el proletariado nacional.

Como escritor sabemos que Revueltas no perdió el tiempo, en su haber existen más de 20 escritos que abarcan por igual ficción y problemáticas sociopolíticas, o ambas a la vez. Se llegó a relacionar fructíferamente el medio cinematográfico; además de trabajar en adaptaciones, fue maestro en el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos, y en el 64 impartió clases de guion dentro del  Centro Universitario de Estudio Cinematográficos.

Revueltas no desaprovechó en ningún momento su habilidad de escritor para otorgarle más fuerza a sus proyectos políticos, podemos percibirlo en la cualidad crítica de sus obras y en su marcada ideología izquierdista. No es de sorprendernos que títulos como  Los días terrenales y El cuadrante de la soledad, fueran entonces duramente criticados, al punto en el que el autor debió pedir que se suspendieran las obras basadas en este último. Muchos otros partidarios comunistas y escritores llegaron a considerar que, en cierta forma, se adentraba con sus textos en un camino que no le correspondía.

Independientemente de su turbulenta vida no podemos negar que José Revueltas fue un personaje más que significativo para la literatura mexicana. Él logró desenvolverse productivamente en los innumerables ámbitos de su vida; las relaciones sociales, el activismo político y su carrera artística son por igual parte de un todo complejo y de gran valor para cada factor por separado.

Concluiré con una frase del ganador al nobel, Octavio Paz, quien opina acerca de la matanza del 2 de octubre y de su amigo Revueltas en el texto Posdata (2005).



domingo, 9 de noviembre de 2014

Reseña del VII Coloquio de Historia Regional

El Coloquio de Historia es una actividad que se realiza cada año en el departamento de Historia y Antropología de la Universidad de Sonora, en él, tanto alumnos como maestros y ex alumnos exponen sus investigaciones ante el público. Éstas varían dependiendo de la temática que se presente en la mesa, y para cada sesión se requiere de un moderador encargado de organizar el tiempo en el que los ponentes hablan y responden las preguntas o comentarios del público. El séptimo Coloquio de Historia estuvo organizado por los estudiantes de la licenciatura, se realizó del día martes 4 al viernes 6 de noviembre del presente año, 2014. Las ponencias de los investigadores fueron presentadas en el auditorio del edificio de Historia, y siguieron la estructura previamente comentada. Las mesas temáticas eran 6 en total, aunque hemos de sumar las conferencias y mesas redondas que también se llevaron a cabo, a continuación describiré el proceso día a día del evento.

 Martes 4 de noviembre


La primera mesa redonda, titulada "Demografía, empresas y empresarios en Sonora" fue abierta por María Isabel Moreno, quién nos leyó sobre la biografía del guaymense José U. Sandoval, se trató de una narración corta y más bien introductoria. La primera ponencia fue acerca del declive minero durante la crisis que afectó a Sonora en 1929, la presentó el estudiante Jaudiel Gonzalez, quien habló principalmente de los aspectos económicos y de las causas del conflicto. La siguiente ponencia era sobre los censos poblacionales del siglo XX, los motivos para el aumento demográfico en Sonora, como que creció a razón de la demanda laboral, etc. Esta me pareció una plática interesante gracias los datos explicativos del fenómeno demográfico.



Para finalizar la mesa se otorgó una sesión de preguntas y respuestas y posteriormente nos invitaron a la inauguración oficial del coloquio.

 Después de salir unos minutos del auditorio, aproximadamente a las 6:15 retornamos para la ceremonia, dirigida por la Vicerrectora, la Dra. Arminda García. En ella fueron presentadas las personas que hicieron posible el evento, el coordinador de la carrera -el Dr. Gustavo Lorenzana-, entre otros. También se agradeció a los ponentes involucrados, especialmente al Dr. Dosil quien viajó desde la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.



La ceremonia de inauguración concluyó con un aplauso simbólico, y casi inmediatamente proseguimos con la mesa redonda. El título de la misma fue "la Historia y su enseñanza", y como era de esperar trataron los temas referentes a la docencia de la Historia. La dinámica de la mesa consistió en una serie de preguntas planteadas por la profesora Luz Bertila Galindo, cuya función fue también la de moderadora. Los maestros invitados a discutir el tema fueron el Dr. Francisco Dosil, el también profesor de licenciatura, el Dr. Lorenzana, y los exalumnos -actuales maestros de preparatoria- Alejandra Duarte y Rodolfo López.



 Los expositores nos narraron sus experiencias como docentes y las ideas que tienen respecto a la enseñanza de la Historia, la forma en que difieren del concepto general que se tiene al respecto y nos ayudaron a hacer una definición especial de la materia, ya que no es sólo un conjunto de estrategias didácticas sino una construcción constante de conceptos y símbolos a los que le damos un significado.

La Historia no pertenece al historiador ni al maestro, es parte de cada uno de nosotros.

Miércoles 5 de noviembre 

Esta vez el evento comenzó a las 4:30 de la tarde, el tema a desarrollar durante la mesa dos se tituló "Estudios sobre la revolución y sobre revolucionarios en Sonora". La primera ponencia la presentó el estudiante de séptimo semestre, Eric Rozo, quien nos habló de la Liga Comunista 23 de Septiembre, en la Sierra de Sonora, y los efectos que tuvo. Se prosiguió con el tema del general y gobernador Pascual Orozco, su vida y la relación que tuvo con el movimiento revolucionario, que primeramente trató de derrocar a Porfirio y después a Madero. Por último, el estudiante Mario Lemus, encargado del programa histórico en la radio universitaria, nos presentó un tema más enfocado al aspecto cultural. Relata de la influencia de la música en los movimientos revolucionarios, principalmente entre jóvenes. Toma de ejemplo al apogeo de grupos emergentes en la década de los sesenta, que coexistían con la idea de un músico revolucionario, la aceptación de buscar un cambio por medio de la influencia musical. La temática también describió el resultado visto en, incluso, los mismos jóvenes de la Universidad de Sonora. Hubo una sesión de preguntas y casi inmediatamente pasamos a la mesa 3.



El tema central de la siguiente discusión se llamó "Las mujeres y las universidades en la sociedad y cultura". En primer lugar la alumna Patricia León nos introdujo en el tópico con una ponencia que evidenciaba el papel de la mujer en la historiografía, principalmente el de sus marcadas ausencias en lo que concierne a la historia de Sonora. Una segunda ponencia, excelentemente explicada por Samuel Galavíz, retoma el asunto del lugar al que se han visto relegadas a las mujeres con su tema sobre el concepto de ciudadanía en la Antigua Roma y el cómo era o no aplicado a ellas. En exponente explica que se trata de una investigación complementaria a su tesis e igualmente se apoya de múltiples citas de otros investigadores. El siguiente tema nos habla de la historia de las universidades durante la época colonial, cómo y por qué surgieron, cuál era la demanda de estudiantes y el cómo algunas de estas universidades fueron después fundadas oficialmente por la corona española para que se les concediera el poder de graduar, etc. Esta exposición fue planteada por el exalumno Tadeo García. La última ponencia de la mesa, descrita por Lourdes Montenegro pero trabajada en conjunto con Patricia León, fue más ubicada al ámbito estadístico. En ella nos hablaron de los aspectos demográficos de los estudiantes de la Universidad de Sonora, para ello se sirvió de gráficas que resultaron bastante explicativas.



Se dio otro espacio para preguntas y comentarios, posteriormente un receso corto y la última conferencia comenzó a las 7 pm. El Dr. Francisco Javier Dosil, invitado para cerrar el segundo día del coloquio, nos presentó un tema titulado "Una historia del buen vivir y para todos. Desafíos y posibilidades de la didáctica de la historia".


Esta presentación se llevó a cabo con una dinámica más relajada, semejante a una charla explicativa, el doctor nos narró sobre sus experiencias al enseñar Historia y sobre el concepto que tiene de la misma, su verdadero significado como una herramienta para crear símbolos y otorgar una identidad. Nos pone de frente la cuestión de no ver a la Historia sólo en lo que abarca a un utensilio de obtener conocimiento, si no para completar nuestros deseos, nuestros objetivos. Pone el ejemplo de que una persona sin Historia es una persona sin deseo, es decir, sin propósito.

Para terminar su conferencia nos presentó fotografías e imágenes de algunos de los fragmentos que componen su carrera como docente de la Historia.

El tiempo no alcanzó más que para realizar una pregunta, con la cual concluimos esta última conferencia.

Jueves 6 de noviembre 

El evento tuvo un pequeño retraso pero comenzó a las 4:15 cuando los moderadores explicaron la temática de la mesa, "Estudios sobre la teoría de la historia y sobre la relación con la literatura-historia". Mencionaron nuevamente que cada ponente tenía 15 minutos para describir su tema y la primera -y última- en hacerlo durante la mesa fue la estudiante Claudia Colosio, de la licenciatura en literaturas hispánicas. Durante la explicación habló de los libros que ha analizado para su trabajo, en el que busca resaltar la importancia de la litografía y la literatura en el México del siglo XIX. Me pareció especialmente interesante, sobre todo por el enfoque de relacionar a la Historia con otras áreas; es de notar que la ponente es egresada de otra carrera.



Debido a que los otros expositores no llegaron a la mesa, ésta se dio por concluida casi media hora antes de lo planeado.

Posteriormente continuamos con la mesa 5, “Legislación indígena y grupos culturales en Sonora". El primer tema del que se habló fue referente a los artículos de la Ley Estatal que abarcaban a los grupos indígenas, con un enfoque en la tribu yaqui y su rebelión contra el Estado. La estudiante que lo presentó fue Paola Licón. El siguiente en hablar comenzó por describir el contexto de su tema, que fue acerca de los mitos apaches, nos habló de la concepción que la tribu tenía del mundo, las influencias externas en su propia cultura y por supuesto del importante papel de la mitología en las tradiciones de los apaches. Para concluir la presentación el estudiante José Vidal nos invitó a adentrarnos más en el tema. La siguiente ponencia fue sobre el caso de los yaquis y el Acueducto Independencia. Carlo Rubio nos relata las múltiples violaciones al derecho de los pueblos indígenas por ser informados de todo cambio que pueda afectar a su comunidad, el derecho a la consulta previa. A raíz de esta problemática, la relación entre tribu y Estado necesariamente decaerá. El último tema de la mesa fue acerca del fenómeno de la migración china en Sonora, Juan Figueroa nos explicó el lugar que consiguieron tanto económica como socialmente, y la creciente xenofobia que lideró a su expulsión del territorio.



Al finalizar se otorgó la reglamentaria sesión de preguntas y respuestas con el público más 15 minutos de receso.

La última conferencia fue una mesa de análisis sobre la defensa del agua en la comunidad yaqui. Se habló de los antecedentes -las represiones y daños sufridos en la historia- y del contexto actual de la tribu, también se explica el significado que tiene el Río Yaqui para la comunidad. Cuando la Dra. Raquel Padilla terminó su presentación, una miembro del pueblo yaqui se dio a la tarea de esclarecer nuestra visión de su tribu con una descripción detallada, y también con una explicación de las injusticias que actualmente comete el gobierno contra su derecho sobre las aguas concedidas en la época de Cárdenas.



Se realizó otra ronda de preguntas y la conferencia concluyó a las 8:00 pm.

Viernes 7 de noviembre 

La sexta mesa del coloquio tuvo por enfoque el tema de "Muerte, religión y filantropía en Sonora". La primera ponencia, planteada por Miriam Martínez, trató sobre la historia de las costumbres regionales en los entierros, aquellas que tenían por objeto el resguardar el alma del difunto. La segunda ponencia, de Manuel Pulido, fue sobre la visión que ha tenido el catolicismo en México respecto a lo llamado "La cuestión protestante". Se definió lo que era el protestantismo y se habló del rechazo que sufrió por parte del catolicismo. La última ponencia, de Carlos Villareal, inició con un agradecimiento general y una explicación de que el tema era parte de su tesis, en éste nos explicó la historia y en qué consistía la masonería, después pasó a enfocarse en el contexto de su posicionamiento en México. Durante su presentación nos enseñó numerosos documentos que mostraban acciones de miembros masones.



La ponencia se extendió más de lo planeado por lo que no hubo muchas preguntas.

A las 5:40 comenzó la presentación del libro "Utopías liberales: proyectos de colonización y rebeliones indígenas en los valles del Yaqui y Mayo de 1853 a 1857". Primeramente José Vidal dio una opinión de la obra, donde menciona los aspectos más importantes y el enfoque metódico de la misma. Continuamos con los comentarios Samuel Galavíz, quien describió la trama del libro y los objetivos del autor. Por último el maestro Iván Revilla nos describió más a fondo el contexto en el que se desarrolla su obra.



La última conferencia, presentada elocuentemente por el Dr. Aarón Grageda, tuvo por tema central la utilidad de la Historia, y se tituló "Como si se conversase con los muertos. La historia como vía para lograr la prudencia". Nos hablaron de la perspectiva filosófica, donde Martin Heidegger fue protagonista de este tipo de reflexión, nos hablaron de antecedentes y se incluyó a numerosos personajes que aportaron al simbolismo del concepto de Historia, su relación con el termino de prudencia, el entendimiento del pasado para prever el futuro y la necesidad de convertir a la Historia en un acto de transformación.



A las 7:50 se llevó a cabo la clausura, la estudiante Jennifer Galindo, coordinadora principal del coloquio, agradeció a los involucrados. El Dr. Ismael Valencia y el profesor Lorenzana también hablaron de la importancia de realizar eventos como el coloquio, ya que todo es parte de un proceso constante de aprendizaje.

Para finalizar se cerró definitivamente con una convivencia social entre el público y los ponentes.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Etapas principales en la conquista de México

A continuación agregaré una infografía realizada en Piktochart, ésta contiene las fases más básicas y resumidas de un tema de interés personal, la Conquista de México-Tenochtitlan.

sábado, 1 de noviembre de 2014

¿Cómo hacer el análisis de una fotografía histórica?

Análisis en base al texto de Ruggiero Romano “La Historia y la fotografía”, en Reflexiones sobre el oficio del historiador, México, Universidad Autónoma de México, 1999, pp. 55-63. 


Para que una fotografía pueda ser considerada un documento es necesario poseer ciertos datos, como lo son la fecha y el lugar donde fue tomada, sin esta información no sería una fuente confiable y uno no podría definir el significado ni la intención de la fotografía. Nuestra interpretación de ella quedaría sesgada por las numerosas posibilidades que se extienden del no conocer el contexto en el que se realizó. Puedo dar el ejemplo de que, si se tomó en una época y en un lugar con ideología más conservadora, tendría entonces un significado casi contrario si se capturara la misma escena en condiciones opuestas.

Existen múltiples elementos en la fotografía histórica que nos pueden proporcionar conocimiento de una época, también conocimiento muy específico. Esto depende del contexto que la imagen presenta, en ella se pueden incluso descubrir elementos que nos hablen del nivel socioeconómico de un país en determinado tiempo y espacio.

Una obligación básica que tenemos para poder utilizar a la fotografía como fuente es la de comprobar que no esté falsificada, R. Romano asegura que ha de ser manejada con mayor precaución que un documento escrito. Personalmente difiero en este punto ya que cualquier fuente que vayamos a utilizar –sea escrita o material- está sujeta a una serie de pautas que se deben criticar para poder afirmar que está en condiciones de ser usada, sin temor a cometer una negligencia en nuestra investigación.

Otro aspecto que debemos tomar en cuenta a la hora de analizar una fotografía es que ésta pudo no ser creada específicamente para el propósito de servir como fuente, hemos de hacer aquí una distinción al denominarla como un monumento, más que como un documento. Éste último se deriva del latín docere que significa enseñar, mientras que el término monumento viene de memini, que quiere decir recordar. El monumento es el objeto que no tiene la intención de dar explicación, y su objeto no va más allá que el de enseñarnos algo: el sólo mostrar para recordar lo que a éste le acontece.

 Para que una fotografía sea considerada un documento, resulta mucho más sencillo que haya sido tomada por un historiador, o simplemente que éste estuviera presente en el momento en que se creó. Claro está que no podemos contar siempre con condiciones tan favorables, sin embargo por el simple hecho de tener los datos específicos detrás de la fotografía –fecha, lugar, etc.- podemos extraer el contexto y por lo tanto la intencionalidad de la misma. En estos casos nuestro material se convierte tanto en monumento como en documento, y con esa cualidad estamos ya posibilitados para escribir un comentario que complemente a la fotografía como fuente histórica.

A continuación proporcionaré algunos ejemplos del análisis hecho a cuatro imágenes, dos antiguas y dos actuales.



1) Ubicación (lugar y fecha): Guadalajara, Jalisco, México. Iglesia de Santa Tere. Bautizo que tomó lugar el 20 de enero de 1961.

 2) Autor (fuente): Fotógrafo de la iglesia. Material guardado por la madre de la niña, María Teresa Baena Pérez.

 3) Posturas y posiciones: La mujer que la sostiene en brazos no mira directamente a la cámara, sin embargo se visualiza su semblante tranquilo y el hecho de que carga a la niña con naturalidad, uno puede inferir que lo ha hecho anteriormente.

 4) Expresiones: El bebé luce algo adormilado, se puede pensar que el bautizo se realizó con el tiempo suficiente para pacificarlo desde el momento en que se vertió el agua hasta el momento en que se tomó la imagen. Como ya mencioné, la mujer se observa relajada, casi alegre, posiblemente por la dicha del evento.

 5) Vestido: A pesar de que no se especifica en ningún lado que se trata de la foto de un bautizo, el vestuario del bebé es suficiente para concluirlo. Es ropa que por parte de los dos personajes encaja con el tiempo y espacio en el que se capturó la fotografía; la mujer no está descubierta de hombros pues se encontraban en una iglesia, igualmente es un vestido formal pero no demasiado llamativo y se deduce que es común de la clase media.

 6) Comentarios adicionales: La mujer que sostiene a la niña es su tía por parte de la madre y también madrina de bautizo, la señora María Trinidad Baena Pérez. El nombre del bebé es Norma Ramírez Baena quien vivió en la ciudad de Guadalajara hasta la edad de 20 años.



1) Ubicación (lugar y fecha): Guadalajara, Jalisco, México. Calle Angulo, #712, cerca del Templo del Padre Galván. Primera comunión que tomó lugar el 10 de mayo de 1969.

2) Autor (fuente): Fotógrafo de la iglesia. Material guardado por la madre de las niñas, María Teresa Baena Pérez.

3) Posturas y posiciones: Las personas en la fotografía están de pie, posando para la cámara y situadas alrededor del pastel para crear una composición. También esta particularidad nos denota que buscaban resaltar dicho objeto en la imagen, posiblemente con la intención de que se viera el detalle del mismo o simplemente para que se supiera que era un día festivo. Al fondo se observan algunos cuadros, se entiende que están en una casa mientras realizan la reunión familiar.

4) Expresiones: Es una imagen claramente alegre, todas sonríen y revelan su felicidad que puede ser tanto por el evento en sí como por el contexto de la celebración en familia.

5) Vestido: La mujer lleva ropa casual de la época, las niñas tienen un vestido con velo de apariencia más bien clásica. Como ambas usan el mismo atuendo se entiende que fue una ceremonia conjunta.

6) Comentarios adicionales: Ambas niñas son hermanas, la de la izquierda tenía nueve años y la de la derecha tenía once en el momento de la fotografía. Sus nombres son, respectivamente, Norma y Georgina Ramírez Baena. La mujer es su tía, Lucía Baena Pérez, y aquella reunión tuvo lugar en la casa de la abuela de las chicas, la señora María Dolores Pérez.



1) Ubicación (lugar y fecha): Guadalajara, Jalisco, México. Local Hacienda del Valle. Fiesta de jubilación que tuvo lugar el 15 de julio del 2014

 2) Autor (fuente): Jennifer Valdez Ramírez, sobrina de la persona fotografiada.

 3) Posturas y posiciones: La única mujer que posa para la cámara lo hace con naturalidad, no intenta una posición forzada ni la imagen muestra que haya sido tomada con intención de crear una composición o de que el resto de las personas en ella se percataran de que estaban siendo fotografiados. Es claramente un local de eventos al aire libre, seguramente con clima templado. Se pueden ver globos de fiesta al fondo y lo que parece ser una carpa medianamente elegante.

4) Expresiones: El rostro de la mujer revela júbilo, seguramente gracias al ambiente familiar el cual puede percibirse en toda la imagen, el resto de las personas se ven entretenidos en la convivencia social por lo que se deduce que todos se conocen entre ellos.

 5) Vestido: El atuendo que lleva la protagonista de la imagen es formal pero ligero, concuerda con el resto de la atmósfera festiva y casual. De igual forma los demás invitados usan ropa que encaja con dicho ambiente.

 6) Comentarios adicionales: La mujer al centro es la festejada, la Lic. María Iliana Ramírez Baena, quien sólo una horas antes había realizado su última checada laboral. Al momento de la fotografía se encontraba rodeada por familiares y amigos cercanos.



1) Ubicación (lugar y fecha): Hermosillo, Sonora, México. Fiesta de primer cumpleaños llevada a cabo en el área común de la cerrada Salva Tierra, el 12 de abril del 2014.

2) Autor (fuente): Liz Tarjetas Hermosillo. Material guardado por Jennifer Valdez Ramírez

3) Posturas y posiciones: La mujer abraza protectoramente al pequeño, podemos deducir que recién empieza a caminar y aún no se mantiene de pie con firmeza, por otro lado ella sonríe a la cámara y su rostro se recarga ligeramente en el niño, con total seguridad. Hemos de afirmar que es cercana al menor, quien animadamente muestra un número 1 con los dedos. Por el mismo motivo de ser tan joven concluimos que no lleva mucho de haber aprendido ese truco y, de acuerdo con el resto de los elementos de la imagen, ha de significar el número 1 que representa a su primer año de edad. Detrás de ellos se ven las coloridas telas propias de una fiesta infantil.

 4) Expresiones: Tanto la mujer como el niño reflejan alegría, el pequeño luce vivaracho y divertido, probablemente por el contexto general de la fiesta. Por su parte, la mujer también demuestra felicidad, aunque su emoción ha de estar más relaciona con el hecho de ver al niño disfrutando de la celebración.

5) Vestido: En esta imagen la ropa del cumpleañero habla por sí sola, lleva un sombrero de fiesta con el número uno y un trajecito que recuerda al del personaje Mickey Mouse, resulta más que obvio que el tema de la fiesta está relacionado con éste.

6) Comentarios adicionales: El pequeño se llama Bastian Heredia Valdez, es el segundo hijo de la mujer en la fotografía, Jennifer Valdez Ramírez, quien se encargó de organizar y decorar la fiesta.

miércoles, 29 de octubre de 2014

miércoles, 22 de octubre de 2014

miércoles, 15 de octubre de 2014

El valor de la fotografía como fuente histórica




Existe una limitación básica para todo tipo de investigación teórica, y resulta especialmente característica del estudio histórico. Hablo de nuestra imposibilidad para obtener conocimiento directo.

Como ya he explicado, una de las especificidades de la historia es nuestra incapacidad por tener contacto con el objeto de estudio, que se refiere a los eventos pasados. Es entonces una singularidad que nos cierra y abre caminos, la primera porque estamos limitados a la hora de comprobar lo que las fuentes nos dicen; la segunda porque tal y como las nos ofrecen información determinada, a la vez, llenan de posibilidades para una explicación de lo estudiado.

Nosotros no podemos entrar en la mente detrás de aquellos vestigios que analizamos y mucho menos tenemos la capacidad de observar un evento histórico pasado con ojos propios, ni siquiera aspirar a sentir lo mismo que quienes lo vivieron. Nuestra lejanía con la historia que estudiamos está condicionada por el material que podemos obtener de ella.  Son muchos los medios que nos presentan una imagen con la característica de ser, aparentemente, mucho más informativa que una explicación escrita. Un ejemplo es la fotografía.

Cabe decir que, en el caso de la investigación formal, las imágenes no dicen más que mil palabras. Al menos desde mi punto de vista dicha afirmación sería demasiado ilusoria.

Todo historiador está limitado independientemente de que posea muy buenas fotografías como referencia. Una imagen -a pesar de haber sido tomada en el punto oportuno o que pueda ofrecernos información valiosa-, no nos otorgará los datos específicos detrás de ella. Especialmente cuando se trata de un caso en el que la fotografía es nuestra única fuente, entonces la investigación estaría reducida.

Es importante definir que existe siempre una posición personal cuando se recupera una imagen, uno no puede ser 100% indiferente de lo que se captura de primera mano, y hay una gran diferencia entre aquello que se vive y lo que sólo se observa en una fotografía. El papel del fotógrafo es, indistintamente de lo que he afirmado antes, determinante para obtener un grado muy especial de profundidad en la información.

¿A qué me refiero con esta contradicción?  Ciertamente una imagen nunca nos proporcionará todos los datos necesarios para hacer el análisis completo de un evento histórico. Sin embargo el que nos dé un elemento visual siempre apoya a la investigación, especialmente cuando se trata de una imagen con las características adecuada para que uno afirme que, ésta, logra capturar el momento idóneo, el sentimiento representativo de lo que se estudia, o la verdadera esencia de un instante crucial. Esto y más es lo que se puede recuperar de una fotografía. Tal vez no tiene un valor estadístico ni definitivo, y en muchas ocasiones su calidad es de carácter ambiguo, pero el hacer la distinción entre lo que se vive y lo que se aprecia en la fotografía es de suma importancia por la misma cuestión de su validez informativa. Sobre la fragmentada realidad que captura y la realidad espacio-temporal que no podemos observar.

¿Cómo se puede asegurar que es igual el estudiar una imagen histórica al hecho de vivir un evento histórico? Sobre todo si dicha imagen tiene la cualidad de crear las sensaciones descritas en el espectador. ¿No es, por lo tanto, adecuado decir que aquel que capturó la imagen pudo vivir el instante con mucha más potencia y calidad informativa que nosotros? Quizá, incluso, con menos conocimiento del tema que el obtenido por un historiador al leer sobre éste; pero definitivamente el fotógrafo se encuentra en una posición clave.

Una posición clave que los investigadores teóricos sólo pueden anhelar.

Objetivos del blog

He de explicar brevemente que el motivo de creación de esta página fue para cumplir con las prácticas escolares de la Universidad de Sonora, realizadas en el 1er semestre de la licenciatura en Historia tanto para la materia de Introducción a las Ciencias Sociales como para Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación.
Independientemente planeo continuar publicando en este blog algunos de mis trabajos escolares y de diversos temas de interés histórico.

miércoles, 8 de octubre de 2014

Lo que entiendo por historia

¿Qué es la historia?

Personalmente entiendo a la historia con dos definiciones, la primera, descrita por Erich Kahler, es aquella que la define como el evento histórico, su contexto y lo que desencadena, no el estudio del mismo. La otra manera de describirla es casi contraria, Robin G. Collingwood nos habla de ella y es también la definición por la que me inclino más, donde explica que la Historia es efectivamente un estudio. Más que eso, es una ciencia social pues busca plantear preguntas sobre el objeto que le concierne. La ciencia no se refiere sólo a coleccionar y clasificar datos, tal como dice Khaler que no se trata de “reconstruir” la historia sino que tiene el propósito de determinar una incógnita para darle explicación.

A partir de este planteamiento en el que definimos a la Historia como un tipo de ciencia específica, también se derivan otras perspectivas que dependen de la prioridad de su objeto de estudio y de los métodos por los cuales se llega al conocimiento histórico. Luis Villoro Toranzo afirma que son dos funcionalidades las que pueden definirla y me parecen igualmente acertadas: como una forma de comprender al pasado desde un punto de vista actual, o un intento por explicar el presente a partir de sus antecedentes.

¿Cuál es su objeto de estudio?

Se tiene la idea errónea de pensar que la Historia estudia al pasado, pero esto nace como una mal interpretación del concepto ya que el pasado, por principio, no existe, tal como explica Enrique Moradiellos García, es un espacio y un tiempo que sencillamente no acontece más y por lo tanto no tiene lugar en nuestra realidad. Lo que la historia estudia es mucho más concreto que el ambiguo término de “pasado”: se trata específicamente de las acciones pretéritas. En el caso de la historia del hombre se concentraría en los acontecimientos humanos de mayor trascendencia, Khaler escribe que no todo evento es historia sino sólo aquel que tiene un significado, es entonces trabajo del historiador el otorgárselo o no. Al ubicar un dato histórico en un contexto mayor –por lo tanto encontrarle conexiones- adquiere una función, se vuelve algo útil y es en ese momento que obtiene significado.

Características de su método de investigación

Para un historiador el uso de fuentes es un requerimiento básico, el estudio que realiza no puede estar completo sin el apoyo de la información externa y la crítica hacia la procedencia de los datos es igualmente importante. La especificidad de la historiografía viene de varios factores, como que no es posible crear nuevas fuentes si se toma en cuenta que el objeto de estudio ya no acontece y por lo tanto toda verdad obtenida del mismo no es una verdad absoluta, sino, como la denomina Moradiellos, una “verdad histórica”, completamente alejada de las hipótesis comprobables en las ciencias exactas. De igual forma, Collingwood nos hace notar que el hecho de conocer los efectos de un evento histórico es por sí mismo una singularidad que ningún otro tipo de estudio posee, y puede fácilmente influenciar la manera en la que analizamos los datos.

Otra distinción es la completa dependencia hacia las fuentes, se vuelve una dificultad primordial si se investiga a la historia que no dejó registro suficiente o bien, éste resulta demasiado ambiguo. 

Situaciones de esa índole se convierten en delimitantes para la tarea del historiador, ya que a la falta de fuentes sólo se puede continuar con la esperanza de hallar nuevas, nunca crearlas, o hacer uso del sentido lógico y la mera suposición.

Algo que a mí en lo personal me parece una distinción muy singular de la historia es cierta característica que comparte con el resto de las ciencias sociales, me refiero a la subjetividad de su estudio.

En cierta forma, toda historia es contemporánea en la medida que el historiador se apoya sobre sus conocimientos del mundo contemporáneo para interpretar el material que analiza. Vuelvo entonces a retomar la visión de Moradiellos para afirmar que, al narrar un relato histórico, no se trata solamente de describir hechos pasados, es necesario construirlo a partir de las fuentes y utilizando un método en el que, para bien o para mal, no se puede eliminar a la mentalidad de uno.

De este punto surge la imposibilidad del investigador para desligarse completamente de un evento histórico e interpretarlo con total imparcialidad. Al volver a vivir su objeto de estudio a través de las fuentes debe hacerlo con la mente del hombre contemporáneo, infiriendo y analizando con sus conocimientos, valores, ideologías y experiencias propias. A pesar de esto el historiador ha de analizar con ojos críticos y siempre fundamentar su conocimiento e interpretación con la ayuda de las fuentes comprobables.

Nuevamente reafirmo dicho aspecto como una parte primordial para el método de investigación histórica, es simple y sencillamente imposible trabajar sin fuentes.

Función social

Primeramente es necesario explicar que la historia tiene un carácter comunitario, no concierne a un solo individuo sino a un grupo de personas relacionadas entre ellas y con su entorno, por lo tanto, y nuevamente partiendo de las ideas de Khaler y Villoro, explico que a la historia le concierne sólo aquello que es significativo en un total mayor que el evento en sí. Y ciertamente la función que posee para con las personas es proporcionalmente relevante.

Uno de los múltiples usos de conocimiento histórico es el que da constancia de nuestro propio origen, tal vez no en el más personal de los sentidos –como en el caso de una biografía- pero igualmente proporciona una conciencia de lo que nos forma como individuos.

La historia es un medio para conocer nuestra realidad contemporánea pues sin un pasado con el que relacionarla no podríamos comprender el presente; al encontrar el principio de algo también encontramos el fundamento que da razón de lo que es ahora. De lo que somos ahora.

Ciertas afirmaciones, tanto de Collingwood como de Moradiellos respecto a este punto, me parecen apropiadas: ambos autores explican que únicamente a través del saber de lo que se ha hecho puede uno sentar las bases de lo que se puede hacer. Desde mi punto de vista las personas no pueden bajo ningún concepto conocer algo realmente a menos que entienda sus orígenes. De cierta manera las acciones del hombre en el pasado y pueden determinan a las actuales; lo que fuimos es lo que somos.
Por otra parte resulta pertinente decir que la Historia no tiene una función única para el ser humano. Es precisamente por su cualidad de querer explicar el presente que sabemos que existe una motivación, una necesidad actual que sólo puede ser contestada por medio de la investigación histórica. Se busca una practicidad en el conocimiento obtenido.

Además, la historia es portadora no sólo del origen del hombre sino también se su comunidad y por consiguiente tiene la cualidad de otorgar una identidad. De crear, al mismo tiempo, lazos entre el individuo y su comunidad. Tanto el mito en la historia antigua como la historia nacional en la más cercana han servido a este propósito. Ayudaron a sustentar, por ejemplo, la formación de instituciones, ya que proporcionan una base que explica los principios que forman a la colectividad. La practicidad de la historia se apoya sobre la necesidad social y cultural que tiene el hombre de poseer una conciencia sobre su pasado en conjunto, precisamente Enrique Florescano lo denomina “memoria colectiva”. El conocer este aspecto es la mejor manera para tomar conciencia de la identidad de una comunidad, como resultado, podremos comprender los vínculos que la forman y tomar una actitud frente a ellos y frente a nuestra realidad.

Como Guillermo Bonfil nos hace notar, si no se tiene un pasado colectivo se pierde la autonomía de la comunidad y junto con ella el derecho de reclamar a un futuro propio.

La identidad étnica siempre se fundamenta con la conciencia histórica, por su parte la historia también se usa como guía para las acciones posteriores.

Existe también otra función de la historia que esta explícitamente ligada a lo ya mencionado sobre dotar de identidad a una comunidad, esta es la que nos explica Joan Pages, sobre la formación cívica del individuo.

Entre las funciones socializadoras de su enseñanza, una de las más comunes es la finalidad nacionalista, como en el caso de la implementación de la materia de historia nacional en las escuelas para inculcar valores patrióticos. El saber histórico debe fomentar en el estudiante el proceso por el cual se vuelva un miembro activo de la sociedad y que esté comprometido en mejorarla. Sólo así se pueden formar los lazos requeridos para conectar con el entorno de uno y por la tanto con la comunidad.


Sin embargo, creo que lo más destacable sobre la funcionalidad de la Historia es la necesidad que tiene de responder a cuestiones presentes para entender también el futuro que tenemos por delante, la historia existe para mucho más que sólo estudiar los actos pasados, ésta justifica nuestra realidad y nos sirve de base para decidir de qué manera proceder como sociedad.



Referencias de los autores
Kahler, Erich (¿Qué es la historia? México: Fondo de Cultura Económica, 1970, pp. 13-23)
Witold Kula (Reflexiones sobre la historia. México: Ediciones de Cultura Popular, 1985, pp. 35-44)
Robin G. Collingwood (La idea de la historia. México: Fondo de Cultura Económica, 1982, páginas 11-22)
Enrique Moradiellos (El oficio del historiador. España: Siglo XXI, 1994, páginas 1-20)
Luis Villoro (“El sentido de la Historia”, en Moreno Toscano, Alejandra et. al. ¿Historia para qué? México: Siglo XXI, 1993, páginas 33-52)

Enrique Florescano (Para qué estudiar y enseñar la Historia. México: Instituto de Estudios Educativos y Sindicales de América, 2000, páginas 25-40)

Guillermo Bonfil Batalla (“Historias que no son todavía historias”, en Moreno Toscano, Alejandra et. al. ¿Historia para qué? México: Siglo XXI, 1993, páginas 227-245)

Joan Pages ("La educación para la ciudadanía y la enseñanza de la historia: cuando el futuro es la finalidad de la enseñanza del pasado". Universidad Autónoma de Barcelona).