¿Qué
es la historia?
Personalmente
entiendo a la historia con dos definiciones, la primera, descrita por
Erich Kahler, es aquella que la define como el evento histórico, su
contexto y lo que desencadena, no el estudio del mismo. La otra
manera de describirla es casi contraria, Robin G. Collingwood nos
habla de ella y es también la definición por la que me inclino más,
donde explica que la Historia es efectivamente un estudio. Más
que eso, es una ciencia social pues busca plantear preguntas sobre el
objeto que le concierne. La ciencia no se refiere sólo a coleccionar
y clasificar datos, tal como dice Khaler que no se trata de
“reconstruir” la historia sino que tiene el propósito de
determinar una incógnita para darle explicación.
A
partir de este planteamiento en el que definimos a la Historia como
un tipo de ciencia específica, también se derivan otras
perspectivas que dependen de la prioridad de su objeto de estudio y
de los métodos por los cuales se llega al conocimiento histórico.
Luis Villoro Toranzo afirma que son dos funcionalidades las que pueden definirla y me parecen
igualmente acertadas: como una forma de comprender al pasado desde un
punto de vista actual, o un intento por explicar el presente a partir
de sus antecedentes.
¿Cuál
es su objeto de estudio?
Se
tiene la idea errónea de pensar que la Historia estudia al pasado,
pero esto nace como una mal interpretación del concepto ya que el
pasado, por principio, no existe, tal como explica Enrique
Moradiellos García, es un espacio y un tiempo que sencillamente no
acontece más y por lo tanto no tiene lugar en nuestra realidad. Lo
que la historia estudia es mucho más concreto que el ambiguo término
de “pasado”: se trata específicamente de las acciones
pretéritas. En el caso de la historia del hombre se concentraría en
los acontecimientos humanos de mayor trascendencia, Khaler escribe
que no todo evento es historia sino sólo aquel que tiene un
significado, es entonces trabajo del historiador el otorgárselo o no.
Al ubicar un dato histórico en un contexto mayor –por lo tanto
encontrarle conexiones- adquiere una función, se vuelve algo útil y
es en ese momento que obtiene significado.
Características
de su método de investigación
Para
un historiador el uso de fuentes es un requerimiento básico, el
estudio que realiza no puede estar completo sin el apoyo de la
información externa y la crítica hacia la procedencia de los datos
es igualmente importante. La especificidad de la historiografía
viene de varios factores, como que no es posible crear nuevas fuentes
si se toma en cuenta que el objeto de estudio ya no acontece y por lo
tanto toda verdad obtenida del mismo no es una verdad absoluta, sino,
como la denomina Moradiellos, una “verdad histórica”,
completamente alejada de las hipótesis comprobables en las ciencias
exactas. De igual forma, Collingwood nos hace notar que el hecho de
conocer los efectos de un evento histórico es por sí mismo una
singularidad que ningún otro tipo de estudio posee, y puede
fácilmente influenciar la manera en la que analizamos los datos.
Otra
distinción es la completa dependencia hacia las fuentes, se vuelve
una dificultad primordial si se investiga a la historia que no dejó
registro suficiente o bien, éste resulta demasiado ambiguo.
Situaciones de esa índole se convierten en delimitantes para la
tarea del historiador, ya que a la falta de fuentes sólo se puede
continuar con la esperanza de hallar nuevas, nunca crearlas, o hacer
uso del sentido lógico y la mera suposición.
Algo
que a mí en lo personal me parece una distinción muy singular de la
historia es cierta característica que comparte con el resto de las
ciencias sociales, me refiero a la subjetividad de su estudio.
En
cierta forma, toda historia es contemporánea en la medida que el
historiador se apoya sobre sus conocimientos del mundo contemporáneo
para interpretar el material que analiza. Vuelvo entonces a retomar
la visión de Moradiellos para afirmar que, al narrar un relato
histórico, no se trata solamente de describir hechos pasados, es
necesario construirlo a partir de las fuentes y utilizando un método
en el que, para bien o para mal, no se puede eliminar a la mentalidad
de uno.
De
este punto surge la imposibilidad del investigador para desligarse
completamente de un evento histórico e interpretarlo con total
imparcialidad. Al volver a vivir su objeto de estudio a través de
las fuentes debe hacerlo con la mente del hombre contemporáneo,
infiriendo y analizando con sus conocimientos, valores, ideologías y
experiencias propias. A pesar de esto el historiador ha de analizar
con ojos críticos y siempre fundamentar su conocimiento e
interpretación con la ayuda de las fuentes comprobables.
Nuevamente
reafirmo dicho aspecto como una parte primordial para el método de
investigación histórica, es simple y sencillamente imposible
trabajar sin fuentes.
Función
social
Primeramente
es necesario explicar que la historia tiene un carácter comunitario,
no concierne a un solo individuo sino a un grupo de personas
relacionadas entre ellas y con su entorno, por lo tanto, y nuevamente
partiendo de las ideas de Khaler y Villoro, explico que a la historia
le concierne sólo aquello que es significativo en un total mayor que
el evento en sí. Y ciertamente la función que posee para con las
personas es proporcionalmente relevante.
Uno
de los múltiples usos de conocimiento histórico es el que da
constancia de nuestro propio origen, tal vez no en el más personal
de los sentidos –como en el caso de una biografía- pero igualmente
proporciona una conciencia de lo que nos forma como individuos.
La
historia es un medio para conocer nuestra realidad contemporánea
pues sin un pasado con el que relacionarla no podríamos comprender
el presente; al encontrar el principio de algo también encontramos
el fundamento que da razón de lo que es ahora. De lo que somos
ahora.
Ciertas
afirmaciones, tanto de Collingwood como de Moradiellos respecto a
este punto, me parecen apropiadas: ambos autores explican que
únicamente a través del saber de lo que se ha hecho puede uno
sentar las bases de lo que se puede hacer. Desde mi punto de vista
las personas no pueden bajo ningún concepto conocer algo realmente a
menos que entienda sus orígenes. De cierta manera las acciones del
hombre en el pasado y pueden determinan a las actuales; lo que fuimos
es lo que somos.
Por
otra parte resulta pertinente decir que la Historia no tiene una
función única para el ser humano. Es precisamente por su cualidad
de querer explicar el presente que sabemos que existe una motivación,
una necesidad actual que sólo puede ser contestada por medio de la
investigación histórica. Se busca una practicidad en el
conocimiento obtenido.
Además,
la historia es portadora no sólo del origen del hombre sino también
se su comunidad y por consiguiente tiene la cualidad de otorgar una
identidad. De crear, al mismo tiempo, lazos entre el individuo y su
comunidad. Tanto el mito en la historia antigua como la historia
nacional en la más cercana han servido a este propósito. Ayudaron a
sustentar, por ejemplo, la formación de instituciones, ya que
proporcionan una base que explica los principios que forman a la
colectividad. La practicidad de la historia se apoya sobre la
necesidad social y cultural que tiene el hombre de poseer una
conciencia sobre su pasado en conjunto, precisamente Enrique
Florescano lo denomina “memoria colectiva”. El conocer este
aspecto es la mejor manera para tomar conciencia de la identidad de
una comunidad, como resultado, podremos comprender los vínculos que
la forman y tomar una actitud frente a ellos y frente a nuestra
realidad.
Como
Guillermo Bonfil nos hace notar, si no se tiene un pasado colectivo
se pierde la autonomía de la comunidad y junto con ella el derecho
de reclamar a un futuro propio.
La
identidad étnica siempre se fundamenta con la conciencia histórica,
por su parte la historia también se usa como guía para las acciones
posteriores.
Existe
también otra función de la historia que esta explícitamente ligada
a lo ya mencionado sobre dotar de identidad a una comunidad, esta es
la que nos explica Joan Pages, sobre la formación cívica del
individuo.
Entre
las funciones socializadoras de su enseñanza, una de las más
comunes es la finalidad nacionalista, como en el caso de la
implementación de la materia de historia nacional en las escuelas
para inculcar valores patrióticos. El saber histórico debe fomentar
en el estudiante el proceso por el cual se vuelva un miembro activo
de la sociedad y que esté comprometido en mejorarla. Sólo así se
pueden formar los lazos requeridos para conectar con el entorno de
uno y por la tanto con la comunidad.
Sin
embargo, creo que lo más destacable sobre la funcionalidad de la
Historia es la necesidad que tiene de responder a cuestiones
presentes para entender también el futuro que tenemos por delante,
la historia existe para mucho más que sólo estudiar los actos
pasados, ésta justifica nuestra realidad y nos sirve de base para
decidir de qué manera proceder como sociedad.
Referencias de los autores
Kahler, Erich (¿Qué es la historia? México: Fondo de Cultura Económica, 1970, pp. 13-23)
Witold Kula (Reflexiones sobre la historia. México: Ediciones de Cultura Popular, 1985, pp. 35-44)
Robin G. Collingwood (La idea de la historia. México: Fondo de Cultura Económica, 1982, páginas 11-22)
Enrique Moradiellos (El oficio del historiador. España: Siglo XXI, 1994, páginas 1-20)
Luis Villoro (“El sentido de la Historia”, en Moreno Toscano, Alejandra et. al. ¿Historia para qué? México: Siglo XXI, 1993, páginas 33-52)
Enrique Florescano (Para qué estudiar y enseñar la Historia. México: Instituto de Estudios Educativos y Sindicales de América, 2000, páginas 25-40)
Guillermo Bonfil Batalla (“Historias que no son todavía historias”, en Moreno Toscano, Alejandra et. al. ¿Historia para qué? México: Siglo XXI, 1993, páginas 227-245)
Joan Pages ("La educación para la ciudadanía y la enseñanza de la historia: cuando el futuro es la finalidad de la enseñanza del pasado". Universidad Autónoma de Barcelona).
Muy buen texto de la autora, es importante como ella misma dice el uso de fuentes, ya que sin ellas es imposible trabajar. Algo que me dejo muy impresionado es el dominio aparente que tiene sobre el tema, rescata a los diversos autores que cita en el texto y da su opinión sobre lo que dicen ellos, sin tener necesariamente que estar de acuerdo con lo que plantean, lo cual me lleva a pensar que su texto es fruto de un análisis reflexivo y estudiado acerca de que es la historia. En cuanto al uso de fuentes, no solamente se queda en la teoría, al afirmar que es importante el usarlas, sino que lo lleva a la práctica.
ResponderEliminarEn resumen, repito, muy buen texto
Gracias.
EliminarCompañera, excelente trabajo, como siempre. Las definiciones me parecen muy bien desarrolladas, la información muy completa.
ResponderEliminarGracias.
EliminarExcelente trabajo, muy completo y cubre cada uno de los aspectos. Me parece importante el hecho de que señalaste la "verdad histórica".
ResponderEliminarExcelente análisis.
Gracias.
EliminarMuy buen trabajo, abarcaste todos los puntos, muy completo tu análisis suerte.
ResponderEliminarGracias.
Eliminarte esmeraste en cumplir con todos los puntos del trabajo muy bien :D
ResponderEliminarGracias.
EliminarUn trabajo muy bien desarrollado, abarcaste cada uno de los puntos sin dificultad, me encuentro en total de acuerdo en la mayoría de ellos, excelente.
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