lunes, 24 de noviembre de 2014

Características del ejercicio de investigación histórica en la actualidad

Reflexión hecha a partir de entrevistas a los historiadores E. Hobsbawm y J. Le Goff.




Eric Hobsbawm afirma que al igual que el hombre pudo sobrevivir al siglo XX, también lo hará al siglo XXI, que se caracteriza por un imparable cambio a  raíz del crecimiento poblacional y la globalización. Nuestra actualidad tiene requerimientos muy exigentes para, por ejemplo, los limitados recursos naturales. A lo largo de la entrevista, Hobsbawm analiza las diversas problemáticas a las que hoy en día se ve enfrentado el mundo moderno, y plantea propuestas para resolverlas. Nombra en primer lugar a la crisis medioambiental, posteriormente al impacto que ha provocado el desarrollo tecnológico y la constante urbanización.

En una realidad tan demandante la sociedad educada ha de crecer a la par, con el fin de conseguir una mayor productividad en todos los aspectos, no sólo en las cuestiones directamente relacionadas con el sustento material, sino también en los ámbitos culturales e intelectuales –donde he de mencionar que cabe la rama historiográfica-. Países desarrollados sirven de ejemplo con sus poblaciones de altos niveles educativos. En una situación como esta es imposible no tener presente al progreso de la globalización, que llega en conjunto con el capitalismo como principal sistema económico y causante de la evidente desigualdad social, tal como afirma Hobsbawam.

Existen muchas otras características para describir al siglo XXI pero una que cabe resaltar es la cuestión política, en la que irremediablemente el gobierno ha perdido gran parte de su poder sobre los ciudadanos, debido a que ahora cada país es dependiente del mercado mundial y por lo tanto la distribución de riquezas de ve influenciada por la misma. El papel de los Estados para frenar las desventajas de la globalización es determinante, pero difícilmente se llevará a cabo un proceso de tal propósito si tomamos en cuenta la ya mencionada dependencia. Para retomar el tema del desequilibrio económico es necesario asegurar que no se puede decir al cien por ciento cuál será su avance en el mundo. El entrevistado asegura que se requiere un poder  intermediario, una autoridad prácticamente universal y centralista que tenga la capacidad de regular las condiciones de inestabilidad en los países. Debo admitir que tal objetivo me parece irreal pero en teoría sí significaría una solución a las inequidades globales.

Después de analizar la entrevista, pude entrar en materia sobre lo que conforma al mundo contemporáneo y tener una visión más clara de aquello que lo conforma, para posteriormente comprender en qué clase de contexto se desarrolla la historiografía actual. Este es un tema del cual el historiador Jacques Le Goff nos habla indirectamente.

Él ha descrito en varias ocasiones las características de la Edad Media, sus etapas, algunas marcadas por las guerras y todas por ideologías y clases sociales, que innegablemente nos recuerdan a la época actual, por lo que no es de extrañar la afirmación de que en ella nace la era moderna. Le Goff nos explica, y con lo cual estoy completamente de acuerdo, que todo hecho es continuo y ligado por igual a precursores y consecuencias. El estudio de la Historia depende de llegar a reconocer esta verdad como propia de la época o proceso que se quiera analizar. He de repetir entonces, que nuestra sociedad, por muy moderna que sea, sigue respaldada por los modelos nacidos en el Medievo, Le Goff nombra diversos ejemplos en su entrevista, y así como podemos verla como una época unida a otra en apariencia tan diferente, también debemos concluir que hoy en día es imposible estudiar un hecho histórico sin relacionarlo con otros, sean anteriores, posteriores o incluso con la realidad de ahora.


La  Era Modera es el resultado de un pasado con múltiples particularidades que estamos obligados a tomar en cuenta para la investigación histórica, e igualmente encontrar un sentido a los eventos que vivimos: la característica de que cada hecho está ligado cronológicamente determina también nuestra comprensión de la época contemporánea, por lo que ejercer como historiador en el presente es buscar la continuidad de aquello que investigamos, y, prácticamente sin falta, encontrarle claridad al hoy en día por medio del descubrir los orígenes de aquello que lo distingue.


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