La
lectura da una descripción llena de ejemplos sobre los pasos para llevar a cabo
las investigaciones cualitativas. Primeramente se hace el planteamiento del
problema, que debe incluir sus objetivos, justificación, preguntas de
investigación y viabilidad. Sin embargo es necesario partir de una base de
conocimiento sobre el tema; de otra forma resultaría más difícil formular
cuestiones con respuestas factibles. La característica que más distingue al
planteamiento cualitativo del cuantitativo es que no busca resultados concisos y
exactos, sino expansivos y con posibilidad de desarrollo.
En
el uso de las fuentes escritas se explica que pueden ser consultadas durante la
investigación como una forma de apoyo; no es necesario haber hecho un esquema
previo de toda la literatura que será empleada. En las investigaciones
cuantitativas sirve para dar dirección al estudio y construir la hipótesis,
pero en las cualitativas son más para justificar los motivos del estudio ya que
éste no debe limitarse a la visión de otras investigaciones. Usualmente quien
realiza el trabajo cualitativo se orienta en los resultados del contexto
particular. La literatura en estos casos ayuda a profundizar el estudio pero no
lo lidera.
Las
hipótesis para la investigación no suelen plantearse previamente a ser comenzada,
como ocurre en los estudios cuantitativos, lo que se hace es construirlas
conforme se desarrolla el proceso. Pueden modificarse en el
avance ya que se tratan de hipótesis emergentes, flexibles y contextuales
según los datos que se hayan obtenido y analizado en el momento.
Algo
que distingue a las investigaciones cualitativas es la necesidad de explorar el
ambiente o contexto en el que se realizarán. Se debe verificar que sea adecuado
dependiendo de nuestra relación con éste. Al mismo tiempo hemos de revisar que
cumpla con las cualidades de ser conveniente y accesible o sólo dificultaría al
estudio.
Es
muy importante que el investigador, una vez que se haya adentrado en el campo
de estudio, realice anotaciones y registros de lo que esté relacionado con su
planteamiento. Existen cinco tipos de anotaciones: las de observación directa,
que describen lo que se ve, se siente y se escucha en el momento; las de
interpretación, donde se hacen comentarios sobre los hechos (interpretaciones
personales); las de tema, que plantean ideas, hipótesis, preguntas de
investigación, suposiciones de la teoría, conclusiones tentativas y cosas que el
estudioso considera descubrimientos al respecto; las anotaciones personales,
que hacen del aprendizaje, los sentimientos, las sensaciones del observador o
del investigador, etc.; y las de reactividad de los participantes, que hablan
de los problemas o situaciones imprevistas en el campo. Estos datos recopilados
son especialmente útiles cuando se anotan lo más cerca posible en tiempo del
suceso del que hablan; así se evita el obviar detalles. Los registros pueden
trasladarse a una bitácora o diario de campo. Éstas funcionan también para
agregar datos complementarios sobre las anotaciones, como son los mapas del contexto,
sus descripciones, los diagramas cuadros y esquemas secuenciales de los hechos,
etc.
Un
planteamiento que pudiera desarrollarse por medio de la investigación cualitativa
es en referencia a las ideas de algún tema. El ejemplo que podría mencionar
está en mi problemática de estudio, que se refiere a las similitudes y
diversidades entre las representaciones artísticas de dos culturas
mesoamericanas. Se trata de un tema que por sí mismo es subjetivo ya que sólo
puede resolverse por medio del entendimiento de las diferentes interpretaciones
sobre su producción artística.
Fuentes:
Hernández-Sampieri, Roberto, Carlos Hernández Collado y Pilar Baptista Lucio. 2007. El inicio del proceso cualitativo. En Metodología de la investigación, 523-558. México: McGraw Hill.
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